Antón Fernández, CEO de Nortpalet Fábrica

Capítulo 10 32:15 06/05/2020

Con el decreto del estado de alarma en el país y la región, al moscón Antón Fernández, CEO de Nortpalet Fábrica, se le puso por delante un gran reto: conseguir que sus trabajadores se siguieran sintiendo parte de un equipo a pesar de que la gran mayoría estaba teletrabajando desde sus domicilios. Su principal objetivo era y es evitar que la gente se desconectara, y las primeras medidas que adoptaron fueron en este sentido.

Con el decreto del estado de alarma en el país y la región, al moscón Antón Fernández, CEO de Nortpalet Fábrica, se le puso por delante un gran reto: conseguir que sus trabajadores se siguieran sintiendo parte de un equipo a pesar de que la gran mayoría estaba teletrabajando desde sus domicilios. Su principal objetivo era y es evitar que la gente se desconectara, y las primeras medidas que adoptaron fueron en este sentido.

Una vez solventado este problema, Fernández reconoce estar especialmente preocupado por la era post COVID-19. Consciente de que una vez finalice el estado de alarma el cómo se volverá a la rutina es aún una incógnita, teme que el mercado se vuelva aún más competitivo y tan solo la escala de las empresas determine el éxito. “Me preocupa que después de esto pueda haber una normalidad. Temo que en lugar de cooperar nos pongamos a competir”, apunta.

La actividad en Nortpalet no haya parado a pesar del estado de alarma. Si bien su personal de administración, comerciales y del departamento financiero puede trabajar sin problemas desde sus domicilios, las 30 personas de fábrica, que han tenido que acudir a diario a sus puestos de trabajo. Eso sí, con todas las medidas de seguridad a su alcance. Entre estas medidas se encuentran las protagonistas del Proyecto HOPE impulsado por Nortpalet. Un dispositivo fácil de instalar en las manillas de las puertas con el que se evita el contacto con las manos al abrirlas. “Se trata de una contribución, no es algo que vendamos”, asegura Antón Fernández, para quien la cooperación y la digitalización son los dos pilares que deben sostener el tejido empresarial.